Nuestro nombre nace como un
tributo al esplendor de la naturaleza
indomable de los confines de nuestra
tierra. Porque nos inspiran sus
paisajes de cumbres desafiantes, que invitan a la superación de la
adversidad, y nos impulsan los
vientos eternos e inagotables que
conducen las embarcaciones a buen
puerto en el sur del mundo.
Porque nos empapa el espíritu de
conquista de los antiguos
exploradores que no se detenían
hasta alcanzar sus metas, a costa de
una voluntad irreductible, sin miedo
a lo desconocido, aferrados al sueño
del devenir en mejores seres
humanos y transformar su mundo.
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